Iósiv
Visariónovich Dzhugachvili (su verdadero nombre y que
1910 adoptó el apodo de Stalin, que en español significa
"Acero") nació el 21 de diciembre de 1879, en Gori (Georgia).
Sus padres eran campesinos georgianos y no hablaban ruso, pero Stalin
fue obligado a aprenderlo cuando asistió a la escuela religiosa
de Gori (1888-1894), centro en el que obtuvo una beca para acudir al
seminario ortodoxo de la capital georgiana, Tbilisi.
Mientras
estudiaba teología, Stalin leyó, entre otras obras, Das
Kapital (El Capital) de Karl Marx y pronto adoptó el marxismo
ruso como forma de pensamiento. Fue expulsado del seminario en diciembre
de 1899, días antes de cumplir 20 años de edad.
Se
afilió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1899
y actuó como propagandista entre los trabajadores de los ferrocarriles
de Tbilisi. La policía le detuvo en 1902. Arrestado en Batum,
estuvo más de un año en prisión antes de ser exiliado
a Siberia, de donde escapó en 1904. Fue la primera de las ocho
detenciones que sufrió bajo el régimen zarista; la última
se produjo en 1913 y duró hasta 1917.
A
su regreso de Siberia en 1904 Stalin se casó con Yekaterina Svanidze,
que murió en 1910. Su segunda esposa, Nadezhda Alliluyeva, con
la que había contraído matrimonio en el año 1919,
se suicidó en 1932.
Durante
los últimos años del régimen zarista (1905-1917)
Stalin apoyó siempre a la facción bolchevique del partido,
pero su contribución fue más pragmática que teórica.
Así, en 1907, ayudó a organizar un atraco a un banco de
Tbilisi para "expropiar" sumas de dinero. Lenin le nombró en
1912 miembro del Comité Central del partido. Al año siguiente,
editó, por poco tiempo, el recién creado periódico
del partido, Pravda (Verdad) y, a petición de Lenin, escribió
su primera gran obra, El marxismo y la cuestión nacional. Sin
embargo, antes de que se publicara (1914), fue deportado a Siberia.
Tras
la revolución de marzo de 1917 (febrero según el calendario
juliano), Stalin regresó a San Petersburgo, donde reanudó
la publicación de Pravda. Junto a Liev Kámenev, controló
las decisiones del partido en la capital antes del regreso de Lenin
en abril. Ambos propugnaron una política de moderación
y cooperación con el gobierno provisional.
Dada
su categoría de bolchevique experto en nacionalismo, Lenin le
escogió como comisario del pueblo para las Nacionalidades tras
la revolución de noviembre (octubre según el calendario
juliano). Junto a Yákov Mijáilovich Sverdlov y Liev Trotski,
asesoró a Lenin durante los primeros y difíciles momentos
de la guerra civil que siguió a la Revolución Rusa. Stalin
participó en esa guerra como comandante en varios frentes. Reforzó
su posición en el seno del partido por su obstinado trabajo de
organización y dedicación a las tareas administrativas
del mismo. Fue comisario del pueblo para el Control del Estado entre
los años 1919 y 1923, y, lo más importante, se convirtió
en secretario general del partido en 1922. Desde entonces surgieron
las diferencias de opinión con Lenin, el cual en su testamento
político aconsejó el cese como secretario general de Stalin,
por lo que éste ocultó dicho documento.
Tras
la muerte de Lenin, Stalin se unió a Grígori Zinóviev
y a Kámenev para, los tres juntos, gobernar el país. Con
esos aliados temporales, Stalin actuó contra su gran rival Trotski,
principal candidato para suceder a Lenin y cuya teoría de la
revolución permanente contrastaba con la opinión del triunvirato
que defendía "la construcción del socialismo en un sólo
país". Una vez eliminada la amenaza de Trotski, Stalin giró
de nuevo, alineándose con Nikolái Bujarin y Alexéi
Ivánovich Ríkov en contra de sus antiguos compañeros.
En respuesta, Trotski, Zinóviev y Kámenev desafiaron la
autoridad de Stalin al considerase como la "oposición de izquierdas".
Stalin venció a todos sus rivales gracias a una hábil
manipulación y utilización de los órganos del partido
y del Estado, y en 1929, ya había consolidado su posición
como reconocido sucesor de Lenin y reforzado su poder como líder
único de la Unión Soviética.
Ante
el descenso de la productividad agraria a finales de la década
de 1920, Stalin reaccionó con el abandono de la NEP (Nueva Política
Económica) y el inicio en 1929 de un programa de colectivización
acelerada, dirigida contra los kulaks (campesinos propietarios). Millones
de kulaks fueron deportados y miles de ellos murieron durante la aplicación
de esta política que fue especialmente dura en regiones como
Ucrania. El proceso de industrialización desarrollado durante
la década de 1930 tuvo mucho más éxito. Elevó
a la atrasada URSS al nivel de otras potencias industriales.
A
mediados de la década de 1930 Stalin inició una gran campaña
de terror político. Las purgas, los arrestos y las deportaciones
a los campos de trabajo afectaron a gran parte de la población
de la URSS. Sus antiguos rivales, Zinóviev, Kámenev y
Bujarin admitieron durante una serie de juicios multitudinarios y con
muy pocas garantías las acusaciones de crímenes contra
el Estado y fueron condenados a muerte. Un número indeterminado
de dirigentes del partido y del Ejército desaparecieron durante
este periodo, lo que despejó el camino a una nueva generación
en la que se encontraban futuros dirigentes como Nikita Jruschov y Leonid
Brezhnev. La dictadura del proletariado se había convertido en
la dictadura de la burocracia del Partido Comunista de la Unión
Soviética (PCUS) y del propio Stalin; el temor inspirado por
la policía secreta política formaba parte esencial del
régimen.
Pese
al Pacto Germano-soviético de 1939, las tropas alemanas invadieron
la Unión Soviética en junio de 1941 durante la II Guerra
Mundial. El Ejército soviético (el Ejército Rojo)
se encontraba muy debilitado por las purgas políticas de la década
de 1930. Stalin dirigió personalmente la guerra contra la Alemania
nazi y, tras la victoria soviética en la batalla de Stalingrado,
se convirtió en uno de los líderes mundiales.
Stalin
participó en las conferencias de Teherán (1943), Yalta
(1945) y Potsdam (1945), en las que logró el reconocimiento internacional
de una esfera de influencia soviética en la Europa del Este.
Acabada la guerra, extendió el dominio comunista sobre la mayor
parte de los países liberados por el Ejército soviético,
en los que se establecieron las denominadas democracias populares, uno
de los elementos que propició el inicio de la Guerra fría.
En enero de 1953 ordenó la detención de numerosos doctores
en medicina de Moscú, principalmente judíos, acusándoles
de asesinatos médicos y de conspiración contra el Estado.
El llamado "complot de las blusas blancas" parecía presagiar
una nueva purga, que sólo evitó el repentino fallecimiento
de Stalin el 5 de marzo de 1953 en Moscú.
Stalin
ha pasado de ser considerado un mito del socialismo internacional a
estar incluido en la nómina de dictadores irracionales del siglo
XX. No en vano se conoce como estalinismo al régimen político
caracterizado por el rígido autoritarismo comunista. Tres años
después de su muerte, el XX Congreso del PCUS denunció
a Stalin y comenzó el denominado proceso de desestalinización.

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